Casa de campo en L’Eliana

Hemos finalizado el proyecto de decoración de un restaurante en un hotel, donde las cortinas se convirtieron en un auténtico elemento arquitectónico.

Gestora del proyecto
Anastasiia Romashina

Solicitud del cliente

En este proyecto nos enfrentamos a un reto: proteger la decoración de las ventanas de un gato muy activo al que le encantaba trepar y colgarse del tul clásico.

Nuestra solución

El tul largo tradicional supone una gran tentación para una mascota. Por eso propusimos sustituirlo por un estor romano.

¿Por qué funcionó?

  • Sin contacto: El estor no toca el suelo ni se mueve con la más mínima corriente de aire.
  • Fijación segura: El tejido se mantiene firmemente sujeto a la estructura, lo que impide que el gato pueda engancharse y «columpiarse» en él.
  • Altura regulable: Durante el día, el estor puede subirse hasta una altura fuera del alcance del gato, manteniendo al mismo tiempo un ambiente acogedor y una luz suave en la estancia.

El resultado superó las expectativas: a la propietaria le gustó tanto el proyecto que más adelante decoramos para ella otros dos apartamentos destinados al alquiler.

Descripción del proyecto

En este proyecto utilizamos: estores romanos de tejido semitransparente.

¿Necesita asesoramiento para elegir cortinas que «sobrevivan» en una casa con mascotas? ¡Escríbanos!